Emilio Pérez Bolaños: el hombre que dejó huella en San Juan del Río, un legado de trabajo, valores y amor por la familia que continúa en las nuevas generaciones
San Juan del Río, Qro.— La historia de San Juan del Río también se escribe a través de las familias que, con esfuerzo y honestidad, contribuyeron al desarrollo del municipio. Una de ellas es la familia Pérez Jaime, cuyo legado fue recordado por el contador José Hugo Pérez Jaime, al compartir la vida y enseñanzas de su padre, Emilio Pérez Bolaños.
Emilio Pérez Bolaños nació el 17 de abril de 1930 en San Juan del Río. Fue hijo de Cándido Pérez Díaz y Carmen Bolaños, pertenecientes a una familia ampliamente reconocida por su vocación de servicio. Su abuelo, don Cándido Pérez Díaz, fue uno de los primeros farmacéuticos del municipio, cuando la medicina aún dependía en gran medida de remedios tradicionales y hierbas medicinales. También fue pionero como distribuidor de refrescos en la región.
Durante su juventud, Emilio trabajó en Caminos y Puentes Federales, participando en obras carreteras en el Estado de México. Años más tarde regresó a San Juan del Río, donde inició la etapa más importante de su vida laboral al integrarse a la antigua Fábrica de Vinos Hidalgo.
Gracias a su disciplina y capacidad de aprendizaje, fue capacitado por el empresario español propietario de la fábrica en el cultivo de los viñedos, el cuidado de la uva y los procesos de elaboración del vino. Durante cerca de 30 años se desempeñó como supervisor de producción y de los lagares, cuidando cada detalle para garantizar vinos de alta calidad que distinguieron a esta emblemática empresa sanjuanense.
Contrajo matrimonio con María Guadalupe Jaime Osornio, originaria de una reconocida familia de San Juan del Río, ahora familiares de los Pachecos Jaime . Formaron un hogar basado en el trabajo y la unión familiar, del que nacieron tres hijos: José Hugo Pérez Jaime, contador público; María Teresita, licenciada en Educación, y Guillermina, licenciada en Psicología.
Además de su trayectoria laboral, Emilio Pérez Bolaños destacó como beisbolista, defendiendo la tercera base en equipos locales como la Cerillera, donde compartió el diamante con destacados jugadores sanjuanenses de su época. También enseñó el deporte a nuevas generaciones, convencido de que compartir el conocimiento era una forma de servir a los demás.
Para su hijo, el mayor legado de su padre no fueron los bienes materiales, sino los principios que marcaron su vida.
“Mi papá nos enseñó a nunca rendirnos, a levantarnos después de cada caída, a ser resilientes, leales con los amigos y nunca traicionar la confianza de las personas”, recordó el contador José Hugo Pérez Jaime.
También destacó la generosidad que siempre caracterizó a Emilio Pérez Bolaños, quien ayudaba a quien lo necesitara sin esperar nada a cambio, además de transmitir valores como la honestidad, el respeto y el amor por la familia.
El contador Hugo Pérez recordó que su madre, María Guadalupe Jaime Osornio, fue una mujer dedicada al hogar que, mediante tandas y una pequeña tienda, apoyó la economía familiar para que sus hijos pudieran concluir sus estudios profesionales.
Siguiendo el ejemplo de sus padres, José Hugo Pérez Jaime construyó una vida basada en la preparación profesional, la honestidad y el compromiso con su familia y con San Juan del Río. Como contador público ha destacado por su espíritu de servicio, su gusto por la lectura, la historia y el periodismo, además de ser reconocido por su lealtad hacia sus amistades y por compartir sus conocimientos con quienes lo rodean.
Durante la conversación también evocó el San Juan del Río de décadas pasadas, cuando las familias se conocían entre sí, las puertas permanecían abiertas y la solidaridad era parte de la vida cotidiana.
Hoy ese legado permanece vivo en la nueva generación de la familia. José Hugo es padre de Hugo Andrés Pérez y Berenice Guadalupe Pérez, quienes representan la continuidad de los valores familiares inculcados por sus abuelos.
La familia también celebra la llegada de una nueva generación con sus nietos Santiago y Matías, quienes se han convertido en una de las mayores alegrías del contador Hugo Pérez Jaime. En ellos ve reflejada la importancia de mantener viva la unión familiar, el respeto por las raíces y el orgullo de pertenecer a una familia sanjuanense con profundas convicciones.
Las fotografías familiares conservadas por la familia muestran distintas etapas de esta historia: la infancia de Emilio Pérez Bolaños, sus años como beisbolista, su primera comunión, momentos junto a María Guadalupe Jaime Osornio, el crecimiento de sus hijos y ahora la alegría de compartir la vida con sus nietos.
Emilio Pérez Bolaños falleció el 14 de noviembre de 2004, mientras que su esposa, María Guadalupe Jaime Osornio, partió en noviembre de 2017. Ambos dejaron un legado que hoy permanece vivo en sus hijos, nietos y bisnietos.
La historia de Emilio Pérez Bolaños representa la de muchos hombres y mujeres que, desde el trabajo diario, el deporte, la familia y los valores, ayudaron a construir el San Juan del Río que hoy conocen las nuevas generaciones.